Hay magia oculta en las canciones de Natalia




No existe cosa más relajante que estar en un lugar cómodo y poner tu canción favorita, cerrar los ojos y llegar hasta donde tu imaginación te lleve gracias a esa melodía y su letra.  

Para los fans de Natalia esto es más que sencillo. Si bien las composiciones de la cantante consiguen llegar al interior de sus seguidores, el poder de visualización de muchas de sus canciones no tiene limites. 

En cada álbum, Natalia ha procurado por que cada una de sus canciones lleven de la mano emociones y situaciones con las que las personas puedan sentirse parte de ellas, cada una se compone de elementos que vocal y musicalmente nos impulsan a imaginar escenarios en donde podría ocurrir tal historia, quizá protagonizada por nosotros mismos. 

Look outside por ejemplo, nos lleva a aventurarnos a la naturaleza en compañía de un cómplice, e incluso poder visualizarte con zapatos rojos recostado en el pasto con la invitación constante de animarse a disfrutar de las maravillas del exterior. 

Azul nos hace sentir nuestra propia fragilidad ante el mundo, imaginando nuestros miedos y frustraciones, pero también la fuerza que llevamos por dentro, visualizando nuestras capacidades, nuestros sueños y anhelos. 

Vámonos negrito, nos hace pensar en todo lo que nos rodea, en nuestro hogar y su calidez, en el amor de la gente que amamos, como si fuéramos nosotros a quien nos cuenta lo que ama de su tierra y al mismo tiempo tener el mismo sentimiento ante nuestro entorno, nos hace recordar las cosas bonitas que nos hacen ser quienes somos. 

Gran parte de sus composiciones estimulan no solo la imaginación, también las emociones y sensaciones e incluso los sentido del cuerpo, disfrutando y percibiendo de manera diferente las cosas a las que ella les canta, y que nos hacen sentir parte de un todo inspirador. 

La próxima vez que escuches a Natalia, permítete sentir cada elemento que compone la canción y déjate que la melodía te transporte a tu interior.

Por Adriana García