Un día en la vida de Natalia Lafourcade



Compartir la casa, el departamento o cualquier espacio que habitemos no siempre es fácil, porque ¿quién no ha tenido rencillas con aquellos con los que cohabita? Que si no levantó sus trastos, que si lleva mucho tiempo ocupando el teléfono y tú lo necesitas, que si tomó sin avisarte tus prendas favoritas, o que su luz no te deja dormir. Si eso pasa entre integrantes de familia, qué decir de las personas que ya se han independizado y comparten territorio con personas ajenas a sus familias, costumbres, religiones, actividades, etc.

¿Y a qué va todo esto? Pues, yo, Kena, te reto a que contestes la siguiente pregunta, no sin antes dejar volar tu imaginación. ¿Listo? Aquí va: ¿cómo sería compartir la casa con Natalia Lafourcade? Apuesto que sería muy divertido pero también muy complicado.

Sería increíble ser despertado, todas las mañanas, por la melodiosa voz de Natalia Lafourcade ensayando su repertorio. Podrías presumir que recibes en tu casa las visitas de Natalia, que la semana pasada te visito Julieta Venegas, que ayer se desvelaron platicando con Juan Son, que mañana hay que preparar bocadillos para recibir a Ximena Sariñana, o que el viernes no puedes hacer planes porque vas a tener de visita a  Kevin Johansen y Carla Morrison. Vivir rodeado de todos sus instrumentos y cuadros, sería genial; compartir la casa con Frida y Joaquín, ni se diga. Lo mejor de todo sería mirarla componer sus canciones y hasta ser parte de ellas. Además te enterarías de todos los planes que vienen antes que nadie.

Por otra parte, el lado negativo sería su ausencia,  pues vivirías solo por algunas temporadas debido a sus viajes y presentaciones. Un ritmo de vida tan ajetreado como el de ella podría contrastar con el tipo de vida que lleves tú. También te tocaría conocer su lado triste o enojado, sus debilidades y toda una Natalia que pocos conocen. ¿Te lo has imaginado?

Lo que sí, es que sería una experiencia superenriquecedora, en conocimientos y vivencias, y tal vez, para la que muchos de nosotros no estamos preparados. Por mi parte, yo sigo prefiriendo a Lafourcade arriba de los escenarios, haciendo lo que mejor sabe y lo que tanto me gusta ver,  una Natalia plena y feliz que irradia talento y pasión en cada acorde.  ¿Y tú?

Por: Kena Paz