El lado colorido de Natalia Lafourcade



Hace un mes concluyó  Melógrafo, una exposición organizada por Levi's México como parte de su campaña A Journey for The Modern Frontier. Como su nombre lo indica, se trataba de una muestra que buscaba reunir la música con el arte visual. Así, las obras que la conformaban fueron hechas por Tito Fuentes (Molotov), Denise Gutiérrez (Hello Seahorse), Jesús Báez (Zoé) y, desde luego, Natalia Lafourcade.

El lugar destinado para esta muestra fue Havre 64, una casa de estilo porfiriano, ubicada en la colonia Juárez de la Ciudad de México. Melógrafo se encontraba en una habitación de la planta baja. Sin embargo, cabe mencionar que toda la casa, salvo el sótano, se transformó en un espacio dedicado al arte. Durante tres semanas hubo proyecciones cinematográficas y varios talleres gratuitos para alumnos previamente seleccionados.

El trabajo de Natalia se encontraba al fondo de la sala, junto a un piano antiguo. Expuso cuatro obras en total, de las cuales, a diferencia de las obras de sus colegas, ninguna estaba a la venta.

De derecha a izquierda, la primera obra se titulaba Cuando era niña me enamoré, me quebré de amor, cambié de escamas y me convertí en una mujer con chícharos en el corazón. Estaba conformada por dos autorretratos hechos con crayón sobre cartulina. En el primero, Natalia aparecía con un listón rojo, lágrimas en los ojos y pequeñas escamas en el pecho. En el segundo marco, el listón cambiaba por un collar y sólo podíamos ver la mitad de su rostro; lo que resaltaba en este cuadro era su pecho con una abertura del lado izquierdo, a través de la cual podíamos ver los chícharos de su corazón. Sin duda, esta obra era de carácter autobiográfico, pues hacía referencia a la transición de niña a mujer que Natalia ha vivido en los últimos años y de la que tanto nos ha hablado a partir de su proyecto Mujer divina
La segunda obra se titulaba Polos opuestos. Al igual que la anterior, estaba conformada por dos marcos. Sin embargo, el tema y la técnica eran diferentes. En este caso los personajes eran animales rodeados de paisajes que contrastaban entre sí. En el primero se observaba una especie de lobo blanco sobre una montaña a la orilla del mar, mientras que en el segundo aparecían cuatro animales diferentes alrededor de un río en el bosque. Ambos collages fueron utilizados para la colección  Luna de sal, lágrimas de azúcar que Natalia y Alejandra Quesada diseñaron juntas.

En otra pared se encontraban los collages Paraíso en tacones y Gracias muerte. En este caso, ambos están relacionados con la presencia de Natalia en Japón. Por un lado, Paraíso en tacones, cuyo tema parece ser una serie de árboles hechos con piernas, fue publicado por una revista japonesa. Por otro, Gracias muerte fue un encargo de Asami para difundir la cultura mexicana en el país del sol naciente.

En especial este último collage resultaba muy interesante, no sólo porque su tema central fuera el Día de Muertos, sino por la manera en la que Natalia lo abordó. Lo que se veía en Gracias muerte era una especie de panteón en cuyo cielo había varias calaveras. En el centro aparecía una de mayor tamaño, rodeada de picos que simulaban un estilo prehispánico parecido al de la Piedra del Sol. Sin embargo, lo que hacía verdaderamente bonito este collage eran las pequeñas inscripciones que aparecían entre las lápidas. Escritas intecionalmente con faltas de ortografía, decían cosas como: "Gracias muerte por llevárte a mi esposo, no soportaba mas el holor de sus pies, pude haberr muerto".



Las cuatro obras que Natalia mostró en Melógrafo son, de alguna manera, un resumen de muchas de las inquietudes que ella ha manifestado en los últimos años. De izquierda a derecha, se podían apreciar cuatro Natalias diferentes: la defensora y amante de su país, la diseñadora de modas, la protectora y amiga de la naturaleza, y la mujer que siempre está en contacto con su niña interior. Además me parece que fue una excelente ocasión para acercarse a la faceta de Natalia Lafourcade como artista visual, una de esas oportunidades que casi no se repiten.


Por: Jacinta

Fotografías y Vine: Jacinta.